miércoles, 31 de agosto de 2016

¿QUE ES EL BUDISMO?


El Budismo es un sistema filosófico religioso que evolucionó durante un extenso período de tiempo en oriente, primero en India y luego en China, Japón, Tíbet, Ceilán, Sumatra, entre otros países del lejano oriente. Pero no solamente evolucionaron sus instituciones, también evolucionó su doctrina: los órganos fundamentales de su sistema se fueron especializando, se generaron numerosas escuelas, cada una de ellas tomando por bandera alguno de los principales postulados originados en su mayoría en el Buda mismo, el primer Buda, Gautama.

La palabra Buda es sánscrita; proviene de la raíz Budh que significa tanto despertar como saber o iluminación; el Buda es entonces el despierto, el sabio y el iluminado. No detallaremos aquí la historia de Buda, sino que trataremos de sintetizar el desarrollo de la extensa doctrina budista con sus variantes más importantes.

El Budismo, como pocas religiones, ofrece una meta más o menos bien definida para el hombre, ofrece una entrada que conduce hacia la meta, pero no habla del camino; el conocimiento del camino hacia la meta es de exclusiva propiedad de los caminantes, por una razón muy simple: la descripción del camino puede perturbar la entrada en él, la “entrada a la corriente” como los mismos budistas la denominan. La meta del Budismo es el Nirvana, la perfección, la eterna salud, la eterna alegría, la realidad última, el mundo suprasensorial, la unión del individuo y el universo. Pero la particularidad del Budismo, o su diferencia con otras religiones, es que, al menos en un principio, afirmaba que el hombre podía alcanzar en vida un eterno estado divino; muchas otras religiones prometen u ofrecen un paraíso a los que se portan bien, según sus códigos de conducta y definición del bien, al cual accederían sólo después de muertos, en la otra vida. O en otras palabras, el Budismo afirmó desde siempre la posibilidad evolutiva del hombre, en el sentido espiritual y psíquico, y también, más tarde, de las mujeres. El Budismo predicaba, y todavía insiste, que el hombre puede llegar a convertirse en un ser divino. Pocas religiones son tan generosas con el hombre; las más imponen un código moral y fomentan nada más que la adoración; el Budismo susurra un “crece”, mientras que las más, un horrible “obedece”.


VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE




¿Hay realmente una vida futura esperándonos en el más allá?

Aunque se trate de algo que ninguna persona puede testificar, un mundo al que todos aspiramos seriamente. Si todo termina en este mundo y sólo nos convertimos en huesos y cenizas cuando morimos, aún permanece la pregunta:

¿A dónde irá el Yo que hasta ese momento pensaba y se movía?
 

EL ESTUDIO DEL ZEN

 
El estudio del Zen
es como talar madera para hacer una fogata;
la manera más sabia de hacerlo
es continuar talando madera
para evitar que se apague el fuego:

HAKUIN




martes, 30 de agosto de 2016

EL NOBLE SAMURAI - CUENTO ZEN


Un hermoso día de verano, un noble samurai, reconocible por su moño de guerrero, sus manguitos metálicos, su coraza de cuatro faldones y los dos sables tradicionales, penetra con paso firme y tranquilo en una modesta venta. Estamos en el siglo XIV, en un pueblo de la gran isla de Honshu. Una nube de insectos zumba en el aire caliente.

El noble samurai se sienta, pide un plato de arroz. Deshace la parte alta de su coraza y se descarga con precaución y respeto de sus dos sables.

SABOREAR EL PRESENTE


Difícil es lograr nacer como ser humano;
Difícil es la vida de los mortales.
 
(Dhammapada, 182)
 
En la larga historia de la Tierra, los seres humanos aparecieron hace más de dos millones de años. Ahora la población de la tierra excede los cinco mil millones.
 
Este número puede parecer muy grande, pero si se compara con el número de otros seres vivientes en la tierra, se trata de un número extremadamente pequeño.

SER UN BUEN BUDISTA ZEN



Para ser un buen budista Zen
no es suficiente
seguir las enseñanzas de su fundador;
tenemos que vivir la experiencia del Buda.
 

 D.T. SUZUKI

CONSEJOS SOBRE LA GERMINACIÓN DE SEMILLAS


Algunos consejos más para que tus semillas germinen fácilmente y sanas:
 
• Escurrir las semillas y dejarlas solo con una pequeñísima película de agua, en su tarro, con la tela por encima. Las semillas solo necesitarán humedad. Dejaremos el tarro un poco inclinado para evitar el estancamiento de agua y para que circule mejor el aire.
 
• Enjuagaremos las semillas por lo menos un par de veces al día, por la mañana y por la noche, más veces si hace mucho calor o si tenemos la impresión de que el tarro está reseco.

Las semillas necesitan humedad pero no estar saturadas ni bañadas en agua. Como también necesitan un entorno protegido, la tela de tul o de gasa o una tapa llena de agujeritos es igual de importante para su germinación.

EL SIGNIFICADO DEL MANTRA OM


Hubo una vez un hombre llamado Manik, que vivía en una pequeña aldea de la India. Su esposa murió a muy temprana edad debido a sus karmas anteriores.
 
Manik tenía sólo una hija, de nombre Saralá, que lo amaba tanto que no comía a menos que él la alimentara. Manik no volvió a contraer nupcias, pues creía que al hacerlo lastimaría a su hija. Así, padre e hija vivieron felices por algunos años hasta que Saralá llegó a la edad del matrimonio. Por miedo a separarse de su padre, ella descartaba la idea de casarse. Su padre trató de convencerla que lo hiciera, pero Saralá no deseaba dejarlo por ningún motivo.
 
Después de largas discusiones al respecto, por fin aceptó contraer matrimonio con la única condición de que su padre viviera hasta el final de sus días con la pareja. Luego del matrimonio de Saralá, Manik empezó a soñar en el día en que jugaría con sus nietos. Con el tiempo, Saralá quedó embarazada. Ella, su esposo y su padre estaban muy emocionados por el ser que nacería.
 

COMO OBTENER MEJORES RESULTADOS AL ENTONAR LOS MANTRAS


Por lo general, un mantra actúa en cualquier situación. Sin embargo, existen algunas reglas que deben seguirse de acuerdo con las aptitudes de cada quien.

Es mejor levantarse muy temprano, cuando hay más oxígeno en la atmósfera. En esta época en la cual nos vemos obligados a trabajar a distintas horas, quizá resulte difícil que todos sigan esta regla. En tal caso, los sabios sugieren que la mejor hora del día es el crepúsculo, pues durante este periodo el cambio metabólico del cuerpo es favorable a la actividad espiritual.

Debe seleccionarse un sitio tranquilo dentro de la casa y sentarse en posición de loto. Si resulta difícil lograr esta posición, lo importante es sentarse con comodidad, pero viendo hacia el Oriente o hacia el Norte.
 

DEFINICIÓN DE LOS MANTRAS EN EL RIG VEDA

 

El RIG VEDA es un libro de cantos métricos dividido en diez partes llamadas mandalas.

Los cantos del Rig Veda, denominados mantras, son poemas concebidos con gran vigor; el ritmo es de una fuerza sorprendente. Son sublimes y sirvieron de gran inspiración a los primeros sabios.

Dentro de la terminología moderna, son autosugestivos y pueden ser dirigidos hacia o en contra de cualquier objetivo, tanto aquí como en el más allá.

El richa (himno) tiene el poder de salvaguardar a quien se concentra en él. La palabra sánscrita para contemplación es manan. Aquel que contempla es mananat y el instrumento para manan es el mantra.

Un mantra tiene como objetivo invocar a la deidad. Nos valemos del mantra para convocar la fuerza de la deidad a fin de obtener un ideal. Existen también mantras para purificar y para proteger varios planos de la existencia.

lunes, 29 de agosto de 2016

ZAZEN SOBRE EL PINO PARASOL - CUENTO ZEN

 

En China, había un monje llamado Maestro Dori. Hacia zazen sentado sobre un pino parasol y se le apodaba el Maestro Nido de Pájaro.
 
Un poeta muy célebre, Sakura-ten, le hizo una visita y cuando le vio hacer zazen, le dijo:
 
—¡Tenga cuidado! Es peligroso, podría usted caer del pino.
 
—¡Qué va! —respondió el Maestro Dori—, Es usted quien está en peligro. Aquí y ahora, yo hago zazen, mi espíritu está completamente fijo. Usted no hace zazen y está siempre lleno de pasión. Usted escribe poemas y su espíritu está sin cesar en movimiento, sensible, ansioso, atormentado.
 

ALGUNOS PÉTALOS SOBRE EL TATAMI - CUENTO ZEN


Rikyu, el fundador de la ceremonia del té de la escuela Chanoyu, recibió un día, como regalo, unas flores muy bellas: tsuba kides, de parte del superior del templo vecino de Daitoku-ji, en Kyoto.
 
Un monje joven se las llevó.
 
Justo delante de la sala de té, dejó caer las hermosas flores sobre el suelo. Todos los pétalos se separaron de golpe. No quedó más que los tallos.
 
El joven monje, confundido, se excusó ante Rikyu, el cual respondió:
 

lunes, 4 de enero de 2016

ZAZEN ES ESTAR EN EL MUNDO SIN SER DEL MUNDO

 
En el momento del Zazen en el Dojo, podemos observar el funcionamiento de la Mente.

Por ejemplo: si algunos de vosotros no os ha perturbado un ruido reciente. Es porque estáis con la Mente abierta, concentrados en la Práctica del momento a momento, “aquí y ahora”. Si no es así, la reacción vulgar es molestarnos, lo cual es señal de que aún estamos distraídos con nuestras cosas, es decir, en la Mente Egótica y mundana que desea y compara.

Durante el Zazen el Cuerpo y la Mente se apaciguan, se unifican, quedando a un lado el contenido de la memoria, que como algunos decíamos hace ya muchos años,“el saber, sí ocupa lugar”. 

Está comprobado que los taxistas londinenses que no usan mapa o plano de la ciudad para moverse por ella, tienen muy desarrollada la parte del cerebro que ocupa la memoria.
 

sábado, 2 de enero de 2016

HISTORIA DEL BONSAI EN CHINA Y EN JAPÓN


ANTECEDENTES HISTORICOS
 
El arte de formar árboles en pequeños recipientes se ha venido practicando durante siglos. A pesar de que existe constancia del cultivo de árboles en maceta contemporáneamente en Europa y en el Este, el honor del desarrollo de esta habilidad en la forma de arte conocida como bonsai debe recaer en los japoneses.

EL BONSAI EN CHINA

En China, el cultivo en macetas de árboles empequeñecidos se ha venido desarrollando durante más de mil años. Esta práctica se deriva probablemente de los principios del Taoísmo, cuyos seguidores creen que la presentación de ciertos fenómenos naturales, tales como montañas o árboles, les permite centrarse en las propiedades mágicas que contienen y obtener de este modo alguno de sus poderes.
 
Cuanto más grande la reducción en tamaño, mayor se creía que era la concentración de poderes mágicos. Los Taoístas creían que una forma torcida, contorsionada, representaba los cuerpos grotescamente torcidos de aquellos que deseaban entrar en el «otro mundo» (el mundo más allá de la muerte). Aquellos que alcanzaran la inmortalidad serían muy viejos, torcidos y distorsionados, lejos de su forma original, y su apariencia sería encogida y marchita.
 
Como puede esperarse de un país de tan variada topografía, se fueron produciendo variedades regionales en el estilo de cultivar árboles en maceta a medida que fue creciendo su popularidad. Durante las dinastías Ming y Ch'ing (1368-1644 y 1644-1911, respectivamente), los árboles en maceta reflejaban, hasta cierto punto, el paisaje que les rodeaba y las tradiciones locales. En el distrito de los Lagos predominaba el estilo de «copa plana» en contraste con el estilo «Pagoda» de la región de Yangchow.
 
Estos efectos se conseguían mediante el tratamiento de los árboles sin que los coleccionistas confiaran únicamente en los naturalmente empequeñecidos para lograr ese efecto. Existe un cierto número de pinturas de los siglos XII y XIII en que aparecen árboles en macetas, destacando "Mirando en el Baño", atribuido a Chang Tse-tuan, y "El Pino Inclinado de Li Shih-hsing", de gran interés especialmente esta última ya que es la pintura de un pino en una maceta. El motivo de todo ello quedará claro más adelante.
 
A comienzos del siglo xx los cultivadores Cantoneses comenzaron a trabajar en árboles utilizando el método "crecer y cortar". Así produjeron árboles de apariencia antigua y nudosa, a ojos de los occidentales, que recordaban las pinturas chinas. Esta escuela de cultivo bonsai se conoce como escuela «Lingnan» y se ha impuesto a los métodos antiguos del cultivo de árboles, que ahora sólo se practican en ciertos centros del arte de la jardinería, como es Suchow.
 
EL BONSAI EN JAPÓN
 
La historia del bonsai en Japón no abarca un período tan dilatado. El primer registro auténtico japonés de bonsai aparece en 1309, en una pintura sobre pergamino de Takakane Takashina, conocido como Kasugagongen-genki. Otros registros escritos o pintados de fecha similar indican que el bonsai era conocido y apreciado por la aristocracia durante el período Kamakura (1180-1333), cuando se colocaban cerca de las casas o en las terrazas árboles que crecían en recipientes de cerámica especiales.
 
El tratamiento o formación de árboles mayores también se practicaba en este tiempo, coincidiendo con un considerable y creciente interés en la arquitectura de jardines. Sin embargo, el bonsai llegaría a ser más conocido durante los dos siglos y medio del período Muro machi. Una conocida pieza de teatro Noh Hachi-no-ki (Árboles en Macetas), escrita por Seami (1363-1444), se basaba en la significación de tres bonsai, un pino, un cerezo y un albaricoquero, para su dueño, Tsuneyo, un pobre labrador, que sin embargo los quemó una noche de nieve para calentar a un inesperado huésped. El huésped, aparentemente un sacerdote, era en realidad el antiguo Regente del Shogunato Kamakura, Tokiyori.
 
Los árboles naturalmente enanos se coleccionaban y colocaban en macetas, pero sólo fue hacia finales de ese período cuando se empezó a desarrollar la idea de mejorar la forma de esos árboles salvajes. Ya entonces, árboles jóvenes se trataban en un estilo denominado «tako», para satisfacer las demandas de las cada vez más poderosas clases de mercaderes y comerciantes que se iban interesando en las artes.
 
Para satisfacer sus necesidades se produjeron comercialmente muchos árboles de estilo «tako», cuyos troncos recibían forma mediante rollos de cáñamo, colocados a igual distancia y de tamaño decreciente para proporcionar una forma global piramidal y el efecto de un árbol retorcido, nudoso.
 
El período Tokugawa (1603-1867) que siguió fue un período de paz bajo un gobierno feudal. El desarrollo de las artes se convirtió en una importante preocupación, y hacia el final del período tanto el bonsai como otras técnicas japonesas de horticultura llegaron a altos niveles de perfeccionamiento. Se realizaron grandes avances en el desarrollo de plantas ornamentales de jardín y también en las técnicas asociadas con la jardinería y la arquitectura de jardines. En especial, el bonsai se benefició del gran interés en la escuela de pintura del Sur y del desarrollo del bonsai de estilo literati.
 
Durante un tiempo, los árboles grotescamente distorsionados fueron considerados como buen bonsai, pero esta tendencia, afortunadamente, duró poco tiempo. Durante el principio del siglo XVIII, muchos de los estilos de bonsai que han llegado a nuestros días se encontraban en el plantel de lbei Ito, destacado horticultor y autor. Una ilustración de dicho plantel por Kiyo-haru muestra árboles en cascada, llorones, de doble tronco y de otras formas, pero no árboles tratados según el método «tako». Los recipientes usados en los bonsai eran, hasta y después de este período, de una mayor profundidad que los utilizados hoy.
 
Hasta principios del siglo XIX, en el Kinsei-jufti, publicado en 1830, no existe mención de macetas menos profundas y de una mayor variedad de formas. En 1867 cae el gobierno feudal y Japón entra en el mundo moderno. En tanto se ensanchan los horizontes, las ideas nuevas se desarrollan a gran velocidad y el bonsai se beneficia de este momento.
 
Los bonsai «naturales» eran buscados ansiosamente en las montañas por profesionales. Ellos disponían de la suficiente habilidad y técnica para realzar su belleza. Se montaron muchos planteles para tratar árboles jóvenes de modo que tomaran las formas de los silvestres y así satisfacer las demandas de una sociedad liberal que quería gozar de los placeres anteriormente reservados a la aristocracia y a los ricos. Ya no se trataban árboles con el método «tako», pero la emoción evocada por este estilo quedó retenida en el estilo «horai» practicado por la gente del pueblo de Honai en la provincia de Echigo (al Noroeste del Japón) para el tratamiento del pino blanco japonés, Pinus purvifloru.
 
La variedad glauca, de agujas cortas, conocida como shimofuri, se injerta en gran número de pinos negros (Pinus thunbergii) antes de ser tratados arrollándoles estacas redondas de madera de morera atadas con paja de arroz. Estos árboles se cultivan en campos, se levantan cada año para su tratamiento y luego se replantan, produciendo un adecuado bonsai «tratado» en seis o siete años.